El Palacio de Solesio o Solecio ubicado en el número
61 de la calle Granada, más conocido, aunque
incorrectamente, como Palacio del Marqués de la
Sonora o de la familia Gálvez es un edificio del siglo
XVIII. Fue levantado en torno a 1789 y se atribuye al arquitecto José
Martín de Aldehuela, el mismo que proyectó la plaza de toros de
Ronda y finalizó el acueducto de San Telmo. Su diseño
responde a la arquitectura palaciega de la época, con una fachada
sobria pero elegante.
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| Palacio de Solesio antes de su reconstrucción. |
El edificio toma su
nombre de los Solesio, una familia de origen genovés dedicada
al comercio y la banca que se estableció en Málaga en el
siglo XVIII. A mediados del siglo XX se colocó en la fachada un
escudo de la familia Gálvez de Macharaviaya, figuras
clave en la política y la administración colonial española del
siglo XVIII, con virreyes y militares destacados. Eso llevó a una
atribución errónea de la casa como residencia principal de los
Gálvez en Málaga, cuando en realidad no lo fue. La familia Gálvez
sí estuvo vinculada al entorno de la Plaza de la Merced,
donde residieron algunos de sus miembros más influyentes durante el
reinado de Carlos III, pero el Palacio de los Solesio
no les perteneció originariamente.
El edificio fue
usado para el almacenamiento del papel elaborado en Arroyo de la
Miel y de los naipes ya confeccionados en Macharaviaya
listos para ser transportados desde el puerto de Málaga al
Nuevo Mundo. El comercio americano de naipes era monopolio de
Solesio.
En 1806, tras la
expropiación del edificio, fue entregado a José Mariano del
Llano y Catalina Archez, viuda de Bernardo Carrillo.
Un folleto de 1939 indica que el edificio era usado como centro
escolar del colegio de señoritas denominado La Minerva.
El edificio fue
vaciado y demolido, a excepción de su fachada, con fines
especulativos por parte del grupo inmobiliario Salsa Patrimonio,
produciendo un daño irrecuperable en el patrimonio arquitectónico
del centro histórico y decretándose el estado de ruina del
inmueble. Las obras de rehabilitación para convertirlo en un hotel y
recuperar sus restos arqueológicos comenzaron en mayo de 2017 y
tuvieron un plazo de construcción de tres años. El proyecto
redactado por Salvador Moreno Peralta se topó además con la
aparición en el subsuelo de importantes restos arqueológicos
romanos. Esto demoró el inicio de las obras dado que la Junta de
Andalucía exigió su conservación alterando así el proyecto
presentado por Moreno Peralta quien se negó a reubicar las
cocinas del hotel en otro lugar.
En el año 2015, se
retiraron parte de los andamios que la ocultaban, para dar un mejor
aspecto a la turística calle Granada. Desde diversos sectores
se criticó esta situación alegándose que Málaga ha perdido
uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil con los que contaba
con la desaparición de gran parte de los elementos que componían el
espacio.
En enero de 2016, se
establecieron las negociaciones para ser adquirido por el grupo de
inversión inmobiliaria Activum SG. con una inversión de ocho
millones de euros, para hacer un hotel de cuatro estrellas superior.