Hay varias conjeturas sobre el origen de la denominación de El
Palo, la más difundida cuenta que alrededor de 1908 en la parada
del tranvía de esta zona hubo un palo de madera bastante alto y
visible, por el cual la gente identificaba la parada como "la
del palo", término que empezó a difundirse para designar
la zona. Etimológicamente se
explica que se refiere al topónimo latino "palus" o
pantano, pues el área se inundaba periódicamente.
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| Fuente de la Plaza Ciganda en El Palo. |
Otros aseguran que
la riada de 1907, que arrasó gran parte de esa población, salvó un
gran palo o tronco que quedó justo en las Cuatro Esquinas, el
centro del barrio. Otra tesis habla de un barco naufragado cuyo
mástil asomaba cerca de la orilla del mar, el cual era usado por los
pescadores como punto de referencia. Una última versión narra que
el nombre aparece porque en todas las playas de esta barriada había
palos anclados en la orilla para que las señoras pudiesen agarrarse
al remojarse.
Sobre la historia de
El Palo distintos autores afirman la existencia de restos
pertenecientes a la cultura de los Adoradores del Sol en el
norte de la barriada. Posteriormente se encontraron restos de
poblados iberos del siglo XX antes de Cristo y de colonias fenicias
del siglo XII antes de Cristo, así como indicios de actividad
minera en el monte de San Antón.
En el siglo I de
nuestra era, la zona pasó a ser ocupada por los romanos bajo el
mando de Vivio Pacioco, desarrollándose la industria del
salazón de anchoa y boquerón, así como el cultivo del vid y el
olivo en el norte de El Palo. Desde el siglo VIII, la zona
pasa a estar dominada por los árabes, de los cuales se han
encontrado numerosos restos arqueológicos.
El 21 de marzo de
1483 se produce una batalla en el Arroyo Jaboneros
entre tropas cristianas y musulmanas, sufriendo el ejército
cristiano la pérdida de cientos de hombres y quedando 1500
prisioneros de los musulmanes, evitándose la toma de Málaga por
los cristianos. El lugar de la batalla sigue siendo conocido como
Cuesta de la Matanza. En 1487 los Reyes Católicos
conquistan Vélez-Málaga y avanzan hacia Málaga
por la costa, pero al llegar a la zona de El Palo y
Pedregalejo la existencia de numerosas lagunas les obliga a
desviarse hacia el interior para rodear Málaga. En 1488,
aparece mención a la zona denominada Valle de las Viñas
de Miraflores. Al producirse los Repartimentos, los Reyes
Católicos entregarán el Monte de San Antón a dos
ermitaños en 1496. También existen datos de la existencia de
Alonso Ximenez, marqués de Palo.
En los siglos
siguientes, la zona fue decayendo y despoblándose, censándose a
finales del siglo XVII tan solo 35 habitantes en la zona del Valle
de las Viñas y en la zona de Las Cuevas,
dedicadas a la huerta y al trabajo en los lagares. En 1756 el San
Antón pasa a ser propiedad de los padres del Oratorio de
Neri. En el siglo XVIII, Carlos III ordenará la creación
del Camino de Vélez, al norte de la actual carretera
de Almería, lo cual facilitará la comunicación con las
poblaciones del oriente malagueño y dará mayor seguridad al
tránsito por esta zona frente a las constantes incursiones de
piratas berberiscos.
Desde 1800, con la
llegada de familias de Motril y Almería, así como de
Totalán, Olías y Benagalbón a causa de la
sequía, la población fue creciendo, pasando de 560 habitantes a
principios del siglo XIX a más de 5000 en menos de cien años. En
este siglo las lagunas costeras fueron desecadas para evitar las
fiebres palúdicas habituales en la zona. En 1834, la población de
Miraflores de El Palo, a través de su alcalde pedáneo Juan
Cruzado, solicitó al Ayuntamiento de Málaga la
independencia en un escrito donde expresaba su deseo de pasar a ser
un pueblo más de la provincia de Málaga por extensión y
población (1412 adultos censados). La petición popular fue llevada
a consulta pero resultó denegada.
La actividad
económica paleña en esos tiempos se basaba en la pesca, muy
abundante, y en el cultivo de olivos, vides y almendros, así como de
cultivos hortícolas y cría de cabras. Sin embargo, El Palo
siguió siendo una zona deprimida, ya que las difíciles
comunicaciones con Málaga y otros núcleos urbanos impedían
un comercio estable y próspero. De hecho, la influencia de Málaga
sobre El Palo fue prácticamente nula, hasta que en 1901 se
prolongara la línea del tranvía y, en 1908, un tren de vía
estrecha atravesara la barriada permitiendo el transporte de
trabajadores y mercancías. En éstos momentos tiene especial
importancia la fábrica de cemento de la Compañía Financiera y
Minera, ubicada en la zona de La Araña y que actualmente
sigue activa.
Durante la II
República Española El Palo fue un barrio de fuerte influencia
izquierdista por su base trabajadora y la actividad que en el mismo
barrio ejerció el que fuera diputado comunista Cayetano Bolívar.
En 1937, durante la guerra civil, fue uno de los escenarios del
crimen de la carretera Málaga-Almería. También durante
febrero de 1937 la aviación nazi sobrevoló este barrio arrojando
bombas y fuego, dejando el Palo devastado.