Mastodon Málaga y sus historias: Guadalhorce
Mostrando entradas con la etiqueta Guadalhorce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guadalhorce. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de septiembre de 2024

Casa del Ingeniero

 

La Casa del ingeniero o Casa del Conde, edificada en los primeros años del siglo XX, es una villa señorial emplazada en el embalse Conde del Guadalhorce en la localidad de Ardales. Esta casa disfruta de un lugar privilegiado, con unas vistas espectaculares adentrándose en el pantano.


Casa del Ingeniero.


La villa, que tiene unos quinientos metros cuadrados de superficie, fue creada como casa de la administración, para las obras de todo el complejo hidráulico que compone la zona de los embalses.

Fue diseñada por Rafael Benjumea Burín, ingeniero encargado del proyecto hidráulico de la zona, el cual la utilizó como vivienda propia del 1914-1921.

La finca, que aparte de la casa, cuenta con una amplia zona ajardinada, cenador, embarcadero y escalinatas hasta el mismo nivel del agua.

Actualmente es propiedad de la Confederación Hidrográfica del Sur y no se puede visitar.

viernes, 21 de abril de 2023

El Acueducto de la Fuente del Rey (y II)

 

Leer la entrega anterior AQUÍ

A la muerte de Martínez de la Vega, la primera parte del proyecto original estaba concluida. A finales del siglo XVIII y en el XIX se recuperó, por intereses particulares, la fase de construcción del puente sobre el Guadalhorce. De esta forma, tres arcos del mismo fueron factura de Martínez de la Vega, otros tres construidos entre 1792 y 1799 y los otros tres finalizados en 1820. Durante la Guerra de la Independencia se establecieron pasos provisionales de madera en el puente para superar el río. Después, hasta 1876, solo hubo insuficientes obras de mantenimiento y en 1930 se retiraron los pasos de madera, quedando definitivamente abandonado el proyecto y cualquier uso.


Arcos del Acueducto de Fuente del Rey.


El acueducto o cañería de la Fuente del Rey se percibe exteriormente por un paramento de hormigón rematado, ya sea en sección semicircular o piramidal. La fábrica es de gran solidez al estar construida con mampostería trabada con un mortero de cal, que infiere a la estructura gran dureza. Se observa también el empleo de sillares. El tratamiento exterior del paramento que alberga la cañería se realiza a base de un enfoscado de gran calidad. En total se completaron en la obra 5,5 kilómetros de los 31,24 que estaban proyectados, la mitad de los cuales correspondían a la conducción y puente sobre el Guadalhorce.

El interior alberga el caz, de sección en «U» pintado de almagra, tal y como puede apreciarse en aquellos tramos parcialmente destruidos. La obra del núcleo interior es de mampostería trabada con cal. En algunos tramos, el canal, también de sección cuadrangular, se encuentra cubierto por una laja de piedra.

El arca principal está construida según proyecto casi en su totalidad. Es de gran solidez y se encuentra en excelente estado de conservación. Para ella se diseñó un edificio de planta rectangular con entrada en una de sus esquinas junto con la salida del agua y un aljibe rectangular al centro. Fue fabricado a base de sillares tallados de origen local y se cubre con un embovedado de hormigón. La entrada se muestra adintelada, con una inscripción conmemorativa de la fecha de finalización de las obras del edificio. Cuenta con unas dimensiones de 15 metros en su flanco sur por 10 metros hacia el este de tendencia poligonal.

Del arca parten en dirección norte los primeros tramos del acueducto que en buena parte se conservan, al aire o soterrados, en unos 50/60 metros cruzando varias fincas hasta que queda cortado por la carretera de Alhaurín. Al otro lado de la vía pasa casi todo el tramo soterrado a través fincas particulares. En el trayecto se pueden observar restos de antiguos molinos a los que servía el acueducto. Hasta el cortijo Tabico se pueden observar tres tramos de 100, 150 y 107 metros que para nivelarse frente a la variable cota del terreno se encuentran a una altura entre 1,70 y 2,00 metros. Después el trazado gira al oeste y se encuentra muy fragmentado hasta llegar al mencionado cortijo, donde la cañería tiene una extensión de 156 metros.

Desde el Tabico hasta el Peñón Zapata, el trazado discurre por una zona habitada, donde sirve de linde, salva una depresión y poco después un arroyo para lo que se llega a elevar hasta 5,00 metros y se abren tres ojos, presentando a la vista gran monumentalidad por los arcos empleados. Sigue semisoterrado y cortado en varios tramos hasta llegar a la zona habitada de la barriada de Zapata en Alhaurín de la Torre donde avanza por 1.200 metros con varios grandes arcos. Después se llega al Puente del Rey próximo a las pistas del aeropuerto de Málaga, a la altura del camino o carretera del Chopo. A pesar de que se encuentra en un estado de conservación deficiente, el puente sobre el Guadalhorce es uno de los sectores más llamativos y sorprendentes.

Permanecen todavía en el siglo XXI cinco arcos pequeños, dos grandes y diez pilares. La técnica constructiva y la formalización de los arcos ,aun estando los pequeños cegados, resultan de gran potencia formal.

El Acueducto de la Fuente del Rey es un bien inmueble declarado bien de interés cultural con la calificación de Sitio Histórico e inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, por decreto de 8 de mayo de 2018 de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y goza del nivel de protección establecido para dichos bienes en la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía.

viernes, 6 de mayo de 2022

El puente sobre el río Guadalhorce

El día 4 de abril de 1869 tiene lugar en Málaga la inauguración oficial del puente sobre el río Guadalhorce, proyectado por el ingeniero vasco Pablo de Alzola y Minondo, uno de los primeros puentes metálicos de carretera españoles.


Construcción del puente sobre el Guadalhorce.

El puente proyectado por Pablo Alzola en 1863, se trató de uno de los primeros puentes metálicos de carretera españoles, aunque los tramos metálicos se importaron de la fábrica francesa de Lanier en Lyon (Francia). La transcendencia de la obra hizo que el ingeniero publicara un artículo en la Revista de Obras Públicas y un libro poco después (1871) explicando el diseño, cálculo y construcción de la obra.

El puente contaba con tres vanos centrales en celosía metálica de 36,80 metros de luz para salvar el cauce del río, y dos tramos laterales de cinco arcos formados por un número impar de tramos circulares, con menor radio en los arranques que en el centro del arco, y dispuestos de forma simétrica, de 12 metros de luz que dejaban suficiente capacidad de desagüe para las avenidas. La anchura libre del tablero era de 4,60 metros, lo que condicionó la utilización del puente por el automóvil y llevó a su sustitución en los años 50 del siglo XX.

El puente condicionó el trazado de la carretera, ya que este se ubicó aguas arriba del punto en el que el río se abre en dos brazos. Según expuso Alzola en su libro, “cuando se trata de salvar un río de la importancia del Guadalhorce, se trata de que a su buen emplazamiento conviene subordinar, por regla general, la dirección del trazado de la carretera, a menos que este ofrezca dificultades excepcionales”.

Al situarse el río en la llanura de inundación del Guadalhorce, fueron necesarios trabajos para fijar el cauce, puesto que el río en ese tramo estaba sometido a los movimientos erosivos creados por los diversos meandros.

El puente de Alzola fue conocido como puente de la Azucarera puesto que en su cercanía se estableció una fábrica de azúcar que refinaba la caña sembrada en la zona. Este puente estuvo en servicio hasta 1956 en que se construyó uno paralelo en hormigón armado para ensancharlo y se sustituyeron las vigas metálicas en el puente. Para entonces, el puente era demasiado estrecho y es muy probable que tuviera limitaciones de carga, puesto que los tramos metálicos es probable que estuvieran bastante deteriorados por el entorno agresivo en el que se encuentra la construcción. En todo caso, los tramos de acceso a los vanos metálicos siguen aún hoy en servicio, aunque lógicamente, muy transformados.


lunes, 17 de febrero de 2020

Vertido de crudo al Gudalhorce

La rotura del oleoducto Málaga-Puertollano originó el primer accidente ecológico grave conocido en la provincia.

Los malagueños tuvieron noticia del suceso el 25 de octubre de 1976 a través de una nota del Gobierno Civil, que situaba la rotura en la zona de la Venta Talavera (Antequera) admitiendo que el crudo vertido al arroyo de Las Piedras había llegado a la confluencia con el río Guadalhorce, del que se surtía parte del suministro de agua a la ciudad y para el regadío.


Arroyo donde se produjo el vertido.
La contaminación, a la que inicialmente las autoridades restan importancia asegurando que todo está bajo control, afecta al suministro a la ciudad, donde el agua no llega a algunas zonas durante más de ocho días. Finalmente Empetrol pid perdón a la población.

El accidente del oleoducto Málaga-Puertollano corría el peligro de volver a repetirse, según publicaba el diario El País el día 6 de noviembre señalando que la tardía nota informativa hecha pública por la empresa Empetrol, bajo la presión ciudadana y de la prensa local sobre la rotura del oleoducto Málaga-Puertollano no había aclarado suficientemente el asunto. Empetrol hablaba en su nota de causas fortuitas que están siendo cuidadosamente estudiadas”, pero sin profundizar más.

El mismo diario informaba de que según fuentes técnicas competentes, la rotura del oleoducto en el arroyo de Las Piedras, se debió a un corrimiento de tierras provocado por fuertes lluvias en una zona del llamado Bujeo Andaluz, que está formada por capas arcillosas frecuentes en la provincia. A esto hay que añadir como probable factor determinante la poca profundidad del oleoducto en numerosos cruces de arroyo, llegando a veces a estar enterrado a menos de metro y medio del cauce. Precisamente Empetrol, antes de producirse el accidente, había encargado a una importante empresa de obras públicas el estudio y presupuesto del refuerzo de los cruces de ríos y arroyos para evitar desastres como el ocurrido.

Las mismas fuentes aseguraban que, de no acelerarse el plan de refuerzo, este accidente podía volver a repetirse en cualquier momento. Se comprobó que tras la rotura falló una válvula de seguridad, lo que trajo como consecuencia que se vaciara petróleo en una longitud de doscientos kilómetros. Las consecuencias del vertido fueron catastróficas para la agricultura y el medio ambiente, y más lenta de superar que el suministro de agua potable a la capital.


PUBLICIDAD

Dos libros imprescindibles https://amzn.to/2PVjEzb




jueves, 26 de septiembre de 2019

Encauzamiento del Guadalhorce

Las obras de encauzamiento del río Guadalhorce, desde su confluencia con el río Campanillas, comienzan en noviembre de 1997, 8 años después de que las graves inundaciones de 1989 evidenciaran la necesidad de acometer esta actuación con toda urgencia.

Imagen del Guadalhorce tras unas fuertes lluvias en Málaga capital.
Los trabajos a realizar, con un presupuesto de 5.645 millones de pesetas, permitirán regular avenidas con un caudal de 4.200 metros cúbicos por segundo, más del doble de las que provocaron el desbordamiento del río en el 89.

El proyecto garantizaba la protección del paraje natural de la desembocadura, que se incrementa de 67 a 147 hectáreas y del yacimiento fenicio de Cerro del Villar.

Aunque de hecho el encauzamiento de los últimos siete kilómetros del río Guadalhorce fue inaugurado en abril de 2003, con tres años de retraso y sin que estuvieran terminados los proyectos para proteger el paraje natural de la desembocadura y poner en valor el yacimiento fenicio de Cerro del Villar, a los que la Junta condicionó la autorización de los trabajos.

La obra, como se ha dicho, proyectada tras las inundaciones de 1989 para impedir el anegamiento del polígono industrial del Guadalhorce y la urbanización colindante de Guadalmar, debería haber finalizado a principios de 2000, según el compromiso adquirido en abril de 1999 por la entonces ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino.

miércoles, 16 de enero de 2019

Descubierto el yacimiento fenicio de la desembocadura del Guadalhorce

El 14 de julio de 1966 se confirma el descubrimiento de un importante yacimiento fenicio en el margen derecho de la desembocadura del Guadalhorce, del que se especula que sea la Malaka fenicia.
Excavaciones en la desembocadura del Guadalhorce. Foto: Sur.
Los primeros hallazgos habían sido practicados por el grupo arqueológico de la Organización Juvenil Española (OJE) en octubre del año anterior. La investigación, dirigida por Juan Manuel Muñoz Gambero, había sido alentada 7 años antes por Juan Temboury, Manuel Laza Palacios y Simeón Giménez Reyna, al dudar del emplazamiento establecido por el arqueólogo alemán Adolf Schulten para la colonia griega focense de Mainake que data de entre los siglos VII y VIII (A.C.).

El hallazgo de material en el actual emplazamiento de la ciudad había distorsionado las interpretaciones, pero el grupo comprueba que su procedencia es del siglo V (A.C.), cuatro o cinco siglos más tardíos que la supuesta fundación fenicia casi coetánea con Gadir (Cádiz).

Las sucesivas investigaciones dirigidas por Mª Eugenia Aubert vendrán a ratificar la importancia del descubrimiento, ya que se trata del yacimiento fenicio mejor conservado de occidente y uno de los de mayor extensión.